lunes, 31 de enero de 2011

19. Cosas curiosas del viaje

Bueno pues este post (escrito por Ana) va a estar dedicado a las cosas curiosas relacionadas con animales que van sucediendo a medida que se desarrolla el viaje.

Lo primero que voy a contar es una historia que ocurrió en India, que aunque yo no estuve (Ana), voy a escribirla tal y como me la cuenta Alvaro. Lo dicho, estando en India en un hotel a orillas del rio Ganges (pero en medio de la ciudad), Alvaro bajó a desayunar a la terraza del hotel con una postal (que iba a enviar a España) y su boli. Alvaro dejo la postal en la mesa y se separó un poco a otra parte de la terraza para hacer una foto y de pronto apareció un mono gracioso que fue andando por encima de la barandilla de la terraza en dirección a la mesa de Alvaro y por supuesto, en cuanto llegó a la mesa, cogio la postal y el boli (tal vez para enviarla a su mama) y se la llevo ante la cara de sorpresa o tal vez indignación de Alvaro, jaja.

Foto del mono roba-postales (arriba a la derecha) y Benoit haciendole una foto (abajo a la izquierda)

Tambien en India, Benoit fue atacado en una pierna por un mono que intento morderle. Gracias a que tenia pantalón largo no le hizo nada.

Y es que los monos son malos.

Cuando estábamos en Camboya, mas concretamente en Angkor, pues tambien habia monos y claro, se me ocurrio la idea de echarles unas galletas que teniamos las cuales estaban asquerosas. Cuando tenia las galletas en la mano, vi a un mono con cara de pocos amigos que venia hacia mi para quitármelas. Yo, caga de miedo, me gire para intentar darselas a mi hermano (si le atacaba a alguien, que fuera a el), pero el se aparto como si con el no fuera la cosa (debia pensar lo mismo que yo, que me atacara a mi en vez de a el). Entonces, tras un chillido un poco cursi, las tire lo mas lejos que pude.

Ana tirandole las galletas al mono

Ahora estamos en Phi Phi, isla paradisiaca de las que salen en las pelis. Nuestro hotel esta asi como un poco metido en la selva, aunque a 10 metros de la playa. Hoy cuando bajabamos a desayunar, en las escaleras del hotel habia arremolinados unos cuantos empleados del hotel con un palo…Estaban matando a una serpiente baby, menos mal que era baby.

Mientras desayunabamos hemos estado observando a los monos, que iban de terraza en terraza de las habitaciones arramplando con todo lo que veian de comer o beber, hasta que ha salido uno de los que trabaja en el hotel, con una escopeta (de esas que solo hacen ruido, pero que son bien grandes) para espantarlos, jaja, teniais que haber visto la cara de una chica que se ha asomado justo por la ventana y ha visto al de la escopeta plantado frente a su terraza, estaba acojonada y se ha metido detrás de las cortinas (una pena que justo hoy no habiamos bajado la camara).

Ahora si con mas confianza, dando de comer a un mono (bebe incluido) en la playa enfrente del hotel

Pero no solo los monos son malos. Ya contó Alvaro que en India las vacas andan a su aire por las calles de las ciudades. En las calles anchas se las puede esquivar, pero cuando se va por callejones estrechos no queda otra mas que acercarse y pasar junto a ellas. La mayor parte de las veces no pasa nada: ellas andan a su aire entretenidas viendo la gente pasar o comiendose alguna bolsa de plastico (las vacas son los cubos de basura de India). Pero a alguna que otra se la va al pinza y hubo una que al pasar Alvaro y despues Benoit al lado de suyo les dio un topetazo con la cabeza (menos mal que no era un toro, que también los hay y con los cuernos bien grandes).

No hay foto de la vaca del topetazo, pero aqui teneis una paseando por la estacion de tren (igual esperaba visita)
Por último, estando en Bangkok en un hotel que teóricamente estaba bien, entramos una noche a la habitación y al encender la luz Benoit vio algo que corría por el suelo y se metia debajo de la cama. Nos pusimos a mover las camas y mirar por los rincones pero no encontramos nada. Cuando Benoit y yo ya estábamos en la cama, entro Alvaro al baño y de pronto oimos unos golpes como si de una batalla se tratase. Y es que lo que habia visto Benoit era una cucaracha tamaño 4x4 que se tiró al cuello de Alvaro cuando entro y a Alvaro primero casi le da un ataque y despues casi se lesiona dando zapatazos hasta que pudo matar al bicho.

Ahora es Alvaro el que escribe (porque Ana ya se ha marchado... :o(
Como siempre publicamos los posts con varios (o muchos dias de retraso), y de los animales no tenemos muchas fotos, esta vez he querido incluir alguna foto mas reciente, de la playita en la que acabamos de estar (y que por desgracia hemos dejado atras hoy)

Una de las playas donde fuimos haciendo kayak

Otra de las playas donde fuimos con el kayak con las barcas tipicas

Vista de la isla de Phi Phi

Nuestro hotel (el edificio verde a la izquierda del blanco), a solo 10 metros del mar

Los tres escaladores en el mirador de la isla de Phi Phi

jueves, 27 de enero de 2011

18. Los abandonaos…

Hace tanto que ya no escribo que ya han empezado a llegar las primeras quejas de que os tengo abandonados. Y lo malo es que es cierto; por algun motivo no he escrito nada de Vietnam excepto por el post sobre Sapa. Vamos a ver como resumo nuestros días en Vietnam y me pongo al dia con el blog (volvemos otra vez al estilo de hemos hecho esto y aquello, el único que se me ocurre para ponerme al dia rápidamente).

De Phnom Penh, en Camboya, fuimos a la ciudad de Ho Chi Minh, en el sur de Vietnam. Por falta de tiempo este itinerario lo hicimos en autobús, aunque lo mas interesante es hacerlo atravesando el Delta del rio Mekong, un laberinto de canales, mercados flotantes e islas donde se cultiva gran parte del arroz que se consume en esta parte de Asia, asi como gran cantidad de frutas tropicales; queda pendiente para una próxima visita.

Ho Chi Minh nos gusto bastante. Visitamos un par de museos y por supuesto otra vez fuimos de mercados, que parece que son inacabables: cada vez que tuerces una esquina en cualquier ciudad de las que hemos visitado, siempre parece haber un mercado en la calle vendiendo cualquier tipo de productos, desde ropa hasta carne o pescado. Otra de las características del Ho Chi Minh es el trafico: las calles son una marea continua de motos y cruzar una avenida es una aventura parecida a la de India. Al final de lo que se trata es de mirar para adelante y andar despacito, con cara de “aquí no pasa nada” pero rezando mentalmente para que las motos te esquiven.

La visita a Hanoi ha sido… a ver como lo pongo de una manera que no suene mal… un error de cálculo. Sabiamos que no era la época adecuada, pero no nos esperábamos ese tiempo tan frio y nublado. Despues del calor del sur, ir a Hanoi fue como volver al invierno, y al final afectó todo lo que hicimos por alli y el recuerdo que nos quedo de la ciudad. Sapa fue, como ya conté en el otro post, la guinda del pastel, porque alli el frio fue insoportable y el tiempo horrible.
Tanto fue asi, que como casi todos sabéis ya, en cuanto volvimos a Hanoi decidimos ir a adelantar el billete de avión para irnos 5 dias antes de lo que teníamos planeado…. Si tenemos que aburrimos, al menos que sea con 34 grados y no con 10!

Si que hicimos, de todos modos, un par de viajes que fueron interesantes: una excursión por la zona de Sapa, bajando al fondo del valle para poder salir de la niebla y ver algo del paisaje, y otra desde Hanoi a la bahia de Halong, un lugar Patrimonio de la Humanidad, donde centenares de islas de enormes paredes verticales salen del agua, formando un paisaje muy pintoresco (pero seguramente mucho mas bonito en verano que en el invierno).



















martes, 18 de enero de 2011

17. Sapa, o como perder el tiempo, el dinero y la paciencia en el Norte de Vietnam

Para aquellos que nos escriben comentarios y nos hablan de envidia, os voy a contar algunos detalles del dia tan maravilloso que estamos pasando (o mas bien sufriendo) en Sapa, un pueblito en las montañas del norte de Vietnam, a muy pocos kilómetros de la frontera con China.

Cena en la cama; inicio de nuestro viaje a Sapa


Hemos venido aquí porque es en esta región donde viven un gran número de minorías étnicas de Vietnam. Ademas de visitar los pueblos donde residen, tambien es posible ver las terrazas donde se cultiva el arroz, algo que yo tenia muchas ganas de ver.

Pues bien, despues de una noche entera viajando en tren seguida de una hora de autobús nos hemos encontrado en un pueblo al que le sobran hoteles y le falta calefacción. Hace un frio horrible y no hemos sido capaces de encontrar ni un solo hotel (y hemos preguntado en muchos) donde tuvieran calefacción. En el mejor de los casos tienen unos radiadores incasdencentes como de juguete que no dan ni pizca de calor, sobre todo teniendo en cuenta que el aislamiento térmico en las habitaciones es inexistente. La falta de calefacción se extiende a la recepción del hotel, las tiendas, restaurantes y cafeterías, donde siempre hay que mantenerse con la cazadora (con varias a ser posible). Por la calle no se ven pinguinos (que no nos sorprendería), pero se ven grupos de turistas dando vueltas sin saber donde demonios meterse. De vez en cuando algun café anuncia con carteles en la puerta que dentro hay 27 grados, y cuando entras no debe haber mas de 10; ya sabemos el truco… basta asomarse por el cristal para ver a los camareros y (escasos clientes) con jerséis, bufandas y demas equipo polar para darse cuenta que los 27 grados son imaginarios. Por la calle, ademas de escapar del frio, hay que intentar deshacerse educadamente de las “mujeres sin cejas”.

 Disfrutando del "buen tiempo" de Sapa (por favor, que me saquen de aqui!!!)



Si el frio no es bastante (ya intuíamos que iba a hacerlo, pero no esperábamos que hiciera tanto!), durante todo el dia ha habido una niebla que solo ha ido a peor, aderezada por la lluvia que cae a ratos intermitentes. En fin, que estamos que no sabemos donde meternos porque en la habitación hace tanto frio que se nos hielan los mocos y sale vaho al hablar (Ana ya ha sugerido que aquí se gravo la famosa escena de “en ocasiones veo muertos” (El sexto sentido)), y lo mismo en los cafes, que suelen ser la opción perfecta en los dias frios. Ahora solo quedan dos preguntas por responder:

  1. ¿Pero a nosotros quien nos ha engañado?
  2. ¿Cuándo es el siguiente tren para salir de aquí?
Nuestra comida y cena: los unicos momentos del dia en los que hemos podido escapar del frio
PD 1. No pongo ninguna foto del pueblo en cuestion porque con la niebla no hemos visto nada
PD 2. Un abrazo para todos los que nos seguis, en especial gracias por vuestros comentarios en el blog y en facebook

jueves, 13 de enero de 2011

16. “only one dollar”, “hello Sir, tuk-tuk?”, de compras por Phnom Penh, y otras historias de Camboya

Nuestro tiempo en Camboya está llegado a su fin, y toca hacer una reflexión rápida y contar algunas anécdotas. Cruzar de Tailandia a Camboya nos llevó como 11 horas y algun que otro momento de “tensión”. Este cruce de fronteras es famoso en las guias de viaje y entre los viajeros porque muy a menudo, por no decir que siempre, te intentan timar de alguna manera u otra: o bien conducen muy despacio para que no te de tiempo a hacer todo el viaje en solo un dia y llevarte al hostal que ellos tienen acordado, o bien te cobran mas por tramitarte la visa de Camboya, sin darte opcion a hacerlo por ti mismo. En nuestro caso todo fue un poco caotico y confuso. Nos bajaron a todos los que viajábamos en un restaurante para comer mientras ellos “tramitaban la visa”, pero de pronto nos eligieron a 4 de nosotros y nos metieron deprisa y corriendo en una camioneta para llevarnos a la frontera. Alli nos dejaron enfrente de una agencia de viajes que nos iba a hacer la visa por 1000 baths, cuando en la frontera nosotros sabiamos que se podia hacer por unos 600 baths. Al final nos negamos a hacerlo con ellos y fuimos al paso de frontera pensando que a partir de ahí estábamos solos y que no nos iban a llevar hasta la ciudad que habiamos contratado, pero sorprendentemente al final todo fue bien. Eso si, no sabemos que paso con el resto de gente que se quedo en el restaurante y que viajaron con nosotros en el mismo bus hasta que llegamos a la frontera.

Por fin, la visa!

Nuestra primera parada fue Siem Reap, la ciudad que sirve como base para visitar las ruinas de Angkor, el “monumento”, si se le puede llamar asi, mas importante de Camboya. Para visitar Angkor se necesita bien contratar un tuk tuk (10 dolares por todo el dia) o bien en bicicleta, puesto que los templos se reparten a lo largo de muchos kilómetros y hay tantisimos que visitarlos caminando es imposible, y de hecho son necesarios al menos 2 dias para visitar los mas importantes. En cada templo mas o menos la historia se repite: en cuanto te bajas del tuk tuk vienen mujeres y hombres que intentan venderte un libro, algo de comida, bebida, pulseras,…. Lo que tengan. Lo mas difícil es resistirse a los niños que tambien te ofrecen postales y cosas asi… al final del dia la frase que mas se repite en tu cabeza es “one dollar… maybe when you come back?… only one dollar” (“un dólar… quiza cuando vuelvas?... solo un dólar”)








La guía que llevamos, la Lonely Planet, es algo asi como la Biblia de los viajeros: lo que dice la Lonely Planet es sagrado y se sigue al pie de la letra. Bueno, pues grave error. La guia recomienda hacer un itineario en barco de Siem Reap a Battambang, “el itineario en barco mas pintoresco de toda Camboya”. Pues alla que fuimos, pensando en un viaje en un espectacular viaje en barco de 4 horas. Las 4 horas terminaron convirtiéndose en 9 horas en las que si que es verdad que fue agradable ver la vida sobre el rio (hay pueblos literalmente flotantes en las que toda la vida se desarrolla en barcas), pero despues de 3 habiamos visto mas que suficiente. Lo peor de todo: que nadie te dice cuando vas a llegar… bueno, no es correcto… si que te lo dicen, pero se lo inventan y siempre a lo bajo, asi que si te dicen que te quedan 3 horas, mejor hacerse a la idea de que aun quedan al menos 5. En conclusión: que mucho ojo con lo que te dice la guia, porque algo que al que la escribió le pareció muy pintoresco, se puede convertir en un largísimo dia en barco: lección aprendida.

Fotos de nuestro (larguisimo) viaje en barco



Como nos daba la sensación que desde que llegamos a Camboya habiamos estado todo el tiempo viajando (11 horas para ir desde Tailandia a Camboya, otras 9 en el barco, mas 6 horas de Battambang a Phnom Penh), al final decidimos quedarnos un dia extra en la capital, porque sino solo ibamos a estar unas horas). Ha sido un dia intensivo de compras, con algun que otro toque cultural (pero pocos, la verdad). La ciudad es genial, con mercados que parecen salir de cada esquina (y cuyos productos prefiero no mencionar en el blog), monjes budistas con sus túnicas y paraguas naranjas andando por la calle o en moto, grupos de gente bailando en las plazas (haciendo algo asi como aerobic, algo que parece muy popular al caer la noche porque hay montones de grupos distintos), autobuses con karaoke, conductores de tuk-tuk ofreciendo transporte (hasta la saturación), gente jugando al bádminton en alguna plaza, de pronto un elefante andando por la carretera, bocadillos de helado (bolas de helado dentro de pan de perrito), la mayor oferta de Internet gratis en cafes y hoteles, motos con hasta 5 pasajeros,…

De compras en Phnom Penh



Karaoke en el autobus (grandes exitos del Julio Iglesias camboyano)


Y para añadir un toque hortera a este discurso que os estoy echando, decir que los camboyanos siempre tienen una sonrisa en la cara y que son los mas agradables de todos los que hemos visto hasta ahora; los conductores de tuk tuk te desean buen viaje y buena suerte aunque no viajes con ellos y todos los niños que nos cruzabamos el otro dia mientras ibamos por el rio nos iban saludando desde sus casas barco o mientras se bañaban

miércoles, 12 de enero de 2011

15. Primeras impresiones sobre Tailandia

¿Habia dicho que no iba a escribir mas posts aburridos describiendo lo que hacemos en plan “querido diario, hoy hemos ido a ver este templo y esa fortaleza y es todo muy bonito”? Pues bien, era mentira, asi que aquí va otro de estos posts.

Estamos en Tailandia (en realidad estoy escribiendo en un bus ya en el Camboya, pero eso ira en otro post mas adelante) y lo primero que tengo que decir es que comparado con India todo esta tan limpio, el trafico tan ordenado, los edificios tan altos… en fin, que a uno se le saltan las lagrimas de emoción (por darle un toque dramatico). En serio, recorrer las calles y avenidas de Bangkok y ver los súper-rascacielos te hacen pensar que estas en Europa o Estados Unidos y no en Asia; la diferencia con India es abismal, y ninguno de nosotros estaba preparado.


Luego, una vez que se presta atención y se ve como te tratan, entonces si te acuerdas que, una vez mas, para ellos eres simplemente una cartera llena de dinero y, normalmente, creen que eres estupido, y en eso si se parece un poco a la India (ojo, que no es un reproche, que al fin y al cabo supongo que es normal que intenten sacarte todo lo que puedan). Me refiero, particularmente a los conductores de tuk-tuk y taxis, que si pueden te la juegan. Si intentas negociar el precio, te quieren doblar cantidades absurdamente altas, aunque a diferencia con India no es tan facil negociar el precio porque si no les conviene no te cogen (debe ser que tienen suficiente negocio). Uno de los taxis incluso nos pidio que nos bajaramos despues de 15 minutos porque donde ibamos estaba muy lejos y no le interesaba (increíble!!!). Si les pides que en lugar de negociar el precio pongan el contador, pues aun te la pueden jugar, como nos hizo otro que nos dio un paseo kilometrico por todo Bangkok para sacarnos la pasta… en fin, muy frustrante porque de verdad te tratan como a un estupido.

En cualquier caso, en los dias que hemos pasado en Tailandia hemos estado principalmente en Bangkok con alguna excursión a los alrededores y un viajecito de un par de dias a Koh Chang, una de las muchas islas. Os pongo algunas fotos de esos dias (aunque algunas ya las puso Ana) para que no todo sea texto y no os aburrais (aun mas).

 Templo del tigre, un espectaculo un poco deprimente...

Puente sobre el rio Kwai (sisi, el de la pelicula)

Koh Chang (por fin un poco de playita)

Haciendo el mono en la playa (otra cosa no sera, pero hacer el idiota...)