A Jaipur le siguió Agra, ciudad quiza no muy conocida por su nombre a pesar de que en ella se encuentra el que se puede decir es el monumento mas conocido de India y posiblemente uno de los mas reconocidos internacionalmente: el TAJ MAHAL. Poco se puede decir para describir la vision del Taj Mahal, particularmente cuando se está atravesando el pórtico de entrada y uno ve, atraves de la puerta de enfrente, levantarse el Taj en todo su esplendor.
El volumen de gente en el Taj Mahal tambien es monumental y para aquellos que tienen una vision romantica y solitaria del Taj deberán contentarse con las postales. La otra posibilidad es tener un guia como el que (por desgracia) contratamos nosotros. Con la esperanza de aprender algo sobre el que ha sido calificado como el mayor monumento construido por amor, contratamos a un abuelo al que no podiamos entender aunque en realidad no era necesario porque lo unico que hizo fue llevarnos corriendo de una esquina a la otra enseñándonos los que el consideraba los mejores puntos para hacer las fotos, y obligándonos a tomarlas desde esos sitios y no otros.
Seguir camino desde Agra nos costó alguna que otra discusión y una noche extra en Agra. Teniamos billetes de tren pero al llegar a la estacion nos dijeron que se habia cancelado. Nos ofrecieron ir en taxi juntándonos con dos franceses que estaban en la misma situación. Al final no conseguimos ir esa noche porque los tipos del taxi se traian un jueguecito un tanto extraño, asi que una vez ya sentados en el coche y con el equipaje cargado nos volvimos a bajar y nos marchamos a un hotel de Agra para salir a la mañana siguiente. Una vez que lo conseguimos llegamos a Varanasi, una de las ciudades mas sagradas de los hindus y que se encuentra a orillas del rio Ganges. Llegar alli Es aquí, en las orillas del Ganges, donde la gente viene a bañarse y a rezar, y donde se queman los cuerpos de los difuntos para despues arrojar las cenizas al rio.
El último par de dias los pasamos de nuevo en Delhi, en parte visitando algun que otro monumento que aun nos faltaba, y en parte haciendo las últimas compras. Fue en Delhi donde tambien pasamos el fin de año, que fue aun mas raro que el dia de Navidad. Para ese dia pensamos en ir a una de las zonas centrales de Delhi donde pensamos que quiza habria fuegos artificiales y ambiente por la calle, ya que habíamos oido que iban a cerrar el trafico en la zona y por tanto asumimos que era para celebrar el anno nuevo. Lo que nos encontramos fue totalmente distinto y mas bien parecido a una zona de guerra. El centro estaba efectivamente cerrado al trafico en un radio de 1 km a la redonda, pero tambien estaba cerrado a la gente, salvo que tuvieras una reserva en un hotel o restaurante. El ejercito controlaba todas las entradas, e incluso una vez dentro de la zona, habia puestos del ejercito en algunos cruces y tenias que volver a explicar que hacias alli, donde ibas y para que. Las calles estaban desiertas, excepto por puestos de policia y algun que otro europeo como nosotros. Ni que decir tiene, no hubo ni celebración ni nada que se le pareciese en las calles, aunque si que habia algun que otro club con musica. Por tanto nuestra celebración de anno fue en un restaurante en el centro de Delhi y con el raro privilegio de ver desierto de coches y gente uno de los puntos mas importantes de la ciudad, algo asi como ver completamente vacio de gente y coches la glorieta de Atocha o la Puerta del Sol, mas una zona de un kilometro alrededor.
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